martes, 14 de diciembre de 2010

UNA TUMBA PARA MI MALETA



Esta es una crónica novelada acerca de los últimos meses de vida del filósofo alemán Walter Benjamin (1892-1940), a través del testimonio de uno de sus compañeros de huida desde París a Port Bou, en el Pirineo catalán, donde murió. Su autor es José Luis Cutello.

Aquí va un adelanto:

La noche del 25 de septiembre de 1940, nueve personas (una catalana, seis judíos y dos comunistas perseguidos por el Ejército nazi) cruzaron la frontera entre Francia y España, a través de un paso de riscos en medio de los Pirineos. Entre los emigrados, que escapaban de la invasión alemana a Francia, se hallaba con un pasaporte falso Walter Benjamin, uno de los pensadores más importantes del siglo XX. Al llegar a Port Bou, la Guardia Civil de Francisco Franco advirtió la presencia de los forasteros, que quedaron detenidos durante dos días en una fonda de ese pueblo a orillas del mar Mediterráneo. En ese intervalo, Benjamin se suicidó o fue inducido a suicidarse. Como consecuencia de este hecho luctuoso, la Guardia Civil permitió el ingreso del resto de los perseguidos a España.
Uno de los expatriados, que llevaba pasaporte alemán, era judío y por lo tanto "apátrida" —según las estúpidas leyes de Nuremberg— se casó en una iglesia católica con la guía catalana y obtuvo así los permisos para entrar legalmente a España y viajar a América. Luego de una larga y accidentada travesía en un buque mercante que tenía como destino los Estados Unidos, esta pareja se apeó del barco en Montevideo y cruzó días después a la Argentina. Vivieron unos pocos meses en el Hotel de Inmigrantes, en el puerto de Buenos Aires, y finalmente el gobierno de Entre Ríos, que intentaba poblar los campos de la provincia, les entregó una parcela de tierra en una colonia cercana a Gualeguaychú. La pareja permaneció hasta su muerte en un pueblito de Entre Ríos.
El emigrado alemán escribió entre 1933 y comienzos de los años ‘50 un diario personal en el que narra su adolescencia en Hamburgo, su vida entre los exiliados en París, las reuniones de los grupos antifascistas, la aparición de León Trotsky en ese cenáculo de la Resistencia, el escape del grupo tras la invasión nazi y su viaje a América. El diario fue recuperado por dos de sus nietos, quienes lo tradujeron y le narraron la historia a este cronista (1).

Continúa en http://www.escopetaoxidadadelrocio.blogspot.com/

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